Vino potente, bien estructurado, pleno y con un buen final. Seduce desde el comienzo con ese color cereza picota madura e intenso borde granate. En boca, aterciopelado -paso de seda, dicen algunos-, moras, también frambuesas, un punto de aceite recién prensado, tapenade, sabroso, carnoso, cálido y suave. Redondo es poco decir. En nariz, aroma potente, tostado, especias dulces, hierbas mediterráneas, más fruta madura. Y todo ello aderezado por las notas finas de su crianza en roble francés. Maceración prefermentativa en frío. Fermentación alcohólica a temperatura controlada con encubado de 15 días. Fermentación maloláctica en barrica. No estabilizado, ni filtrado. Crianza: 12 meses en roble francés, en barricas de 400 y 500 litros.