4 variedades autóctonas: Pardina, Cayetana, Eva y Montúa. ¿Cuál conocías ya? Prepárate para disfrutar una delicica gastronómica y el mejor aperitivo que recuerdas.
Las dos primeras variedades son de ciclo largo y acidez elavada. Las dos últimas son más tempranas y más golosas. La fusión de las cuatro es puro equilibrio, un semidulce que no sólo no cansa, sino que pide más...
Entremares se disfruta, en parte por su baja graduación, en parte por su fina aguja, en parte porque su dulzor es natural (proviene de cortar la fermentación) y en parte porque está elaborado con mimo y amor.
Ideal con aperitivos, marisco, comida picante e incluso postres