Vino tinto Roble de la Ribera del Duero, potente, con carácter y una madurez impropia de su edad. La temperatura es fundamental para este vino, sus virtudes se pierden por debajo de los 17 º C.
Su carnosidad, tanicidad y amplio espectro aromático intiman con platos grasos de cualquier tipo: - carnes estofadas, caza en salsa, aves con foie, carnes de veta y de hueso, - pescados al horno con guarnición - toda la familia de cecina ibérica, de veta bien infiltrada y quesos de cierta crianza.