Se trata del vino más emblemático de la bodega Cuatro Rayas. Su nombre proviende de cuando hace más de 50 años, las mejores viñas se encontraban en un punto donde coincidían cuatro poblaciones, La Seca, Rodilana, Medina del Campo y Rueda. Por esta razón, dicho paraje fue denominado como el Pago de las Cuatro Rayas, de ahí el nombre de este vino verdejo tan especial.
Ficha de cata: Ofrece a la vista un bonito color amarillo alimonado pálido, verdoso, limpio y brillante. En nariz es potente, con notas de fruta fresca, manzana verde, heno y ecos amielados. Paladar fresco equilibrado y goloso,redondo, muy frutal, con carácter y un delicado final de boca a hinojo muy característico que reafirma la personalidad de los verdejos de los que procede.