Partiendo de que la uva Garnacha blanca es una variedad poco masiva, Particular Garnacha Blanca supone un antes y un después en esta categoría de vinos. El secreto de su singularidad se encuentra en el terreno, en este caso atribuido a un meteorito que hace 35 millones de años cayó en la zona de Cariñena cambiando la geología de la comarca. Su cuidada botella refleja ese milagro cósmico, con el firmamento y las estrellas fugaces como hilo conductor.
Aromas a frutas blancas, fondo floral, acidez equilibrada y notas tropicales en un segundo plano. Particular Garnacha Blanca es tremendamente completo, fresco y con volumen, que acompaña como pocos todo tipo de productos del mar, queso fresco y aperitivos. Un comodín gastronómico que agradecemos al universo exterior y a Bodegas San Valero.