Vino blanco de un muy agradable olor a azahar, color amarillo oro y explosión de fruta intensa en la boca.
Vista: Brillante pálido verdoso con reflejos pajizos.
Nariz: Explosión aromática. Como si de un paseo de primavera se tratara, nos recuerda el frescor del aire puro, ramillete de flores blancas (Rosas y Jazmín), flor de Azahar, Albaricoque, unos bosques... todo recubierto de una atmósfera melosa y llena de frescor, con un tímido resplandor mineral y un envolvente recuerdo a infusiones y una brisa cítrica
Boca: Nos envuelve su aire meloso, su frescor y su acidez, tacto suave, untuoso y flexible al mismo tiempo. Largo y untuoso postgusto con el recuerdo de las flores blancas y piel de cítricos.